Si hablamos de política y tecnología (o si usted prefiere, la política 2.0), el Presidente Barack Obama tiene fama de ser una voz muy autorizada en la materia. Como candidato a la Casa Blanca, revolucionó la forma en la que hasta ese entonces se realizaba una campaña electoral: las redes sociales de internet fueron una de sus principales armas para difundir su mensaje, reclutar a millones de partidarios y recaudar dinero. Una tendencia que, por lo visto, se ha extendido en todo el orbe.
En Chile, por ejemplo, en las elecciones del año pasado vimos cómo todos los candidatos tenían facebook, twitter y cuentas en cada red social que estuviese habilitada en la web. Y con afán digno de mejor causa, se esmeraban por actualizarlas con sus eslóganes y actividades del día, para mantenerse en contacto con sus electores. Todo bien con la tecnología.
Así, "estar conectado" es hoy una obsesión del mundo político. Por ejemplo, mientras el Presidente Piñera pronunciaba su discurso de 21 de mayo, varios parlamentarios y ministros prestaban más atención a sus celulares y cuentas de twitter que a las palabras del Mandatario. "No he dormido ni un segundo. Aunque ganas no faltan en algunos pasajes", escribió un diputado. Una colega acotó: "Tomaba nota en el iPhone a diferencia de los demás que lo hacían con lápiz y papel… aún no estamos acostumbrados".
Bien usada, la tecnología puede ser un aporte al debate político. ¿Y en esta ocasión? Bueno, pues que lo digan los cibernautas que siguieron los twitteos en el Congreso. (PGA)
Si hablamos de política y tecnología (o si usted prefiere, la política 2.0), el Presidente Barack Obama tiene fama de ser una voz muy autorizada en la materia. Como candidato a la Casa Blanca, revolucionó la forma en la que hasta ese entonces se realizaba una campaña electoral: las redes sociales de internet fueron una de sus principales armas para difundir su mensaje, reclutar a millones de partidarios y recaudar dinero. Una tendencia que, por lo visto, se ha extendido en todo el orbe.
ResponderEliminarEn Chile, por ejemplo, en las elecciones del año pasado vimos cómo todos los candidatos tenían facebook, twitter y cuentas en cada red social que estuviese habilitada en la web. Y con afán digno de mejor causa, se esmeraban por actualizarlas con sus eslóganes y actividades del día, para mantenerse en contacto con sus electores. Todo bien con la tecnología.
Así, "estar conectado" es hoy una obsesión del mundo político. Por ejemplo, mientras el Presidente Piñera pronunciaba su discurso de 21 de mayo, varios parlamentarios y ministros prestaban más atención a sus celulares y cuentas de twitter que a las palabras del Mandatario. "No he dormido ni un segundo. Aunque ganas no faltan en algunos pasajes", escribió un diputado. Una colega acotó: "Tomaba nota en el iPhone a diferencia de los demás que lo hacían con lápiz y papel… aún no estamos acostumbrados".
Bien usada, la tecnología puede ser un aporte al debate político. ¿Y en esta ocasión? Bueno, pues que lo digan los cibernautas que siguieron los twitteos en el Congreso. (PGA)
Excelente comentario!
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